En Repsol se han desarrollado dos emulsiones termoadherentes: emulsión Antistick, fabricada con betún duro B 13/22 y la emulsión Antistick-m fabricada con betún modificado químicamente con polímeros. Ambas son emulsiones catiónicas de rotura rápida.
Las emulsiones de adherencia convencionales se pegan y levantan con el tráfico de obra y con la extendedora, esto provoca que la adherencia entre capas disminuya, implicando una reducción en la vida del firme.
Las emulsiones termoadherentes de Repsol se caracterizan porque, en la extensión, el aglomerado reblandece la superficie dura del betún procedente de la emulsión realizándose de esta manera una adherencia efectiva. Además de conseguir la máxima adherencia al soporte se garantiza una mínima pegajosidad a los neumáticos del tráfico de obra.
Además, la nula pegajosidad en los neumáticos del tráfico de obra del residuo empleado en las emulsiones termoadherentes proporciona las siguientes ventajas: