
La aparición de nuevos instrumentos de comunicación, materiales y nuevas aplicaciones están posibilitando que las comunicaciones y la tecnología de la información transformen drásticamente la sociedad, de igual manera que hace dos siglos con la primera revolución industrial.
Ningún material ha contribuido a mantener en contacto a las personas como los plásticos, tal y como hemos visto hasta ahora en el campo de la fotografía, la televisión, el teléfono, los ordenadores portátiles, Internet y toda la tecnología digital.
Los diseñadores de todas las industrias están experimentando con las posibilidades de los plásticos.
En aquellos terrenos en que aún no exista este material se están desarrollando innovaciones como las pilas de plástico, los polímeros emisores de luz y las pantallas de vídeo del futuro que podrían estar hechas de plástico, sustituyendo así las pantallas planas, con una lente que mejore la definición de la imagen e igualmente las pantallas de ordenadores desplegables que pueden parecer de ciencia ficción pero que podrían estar en las tiendas en un futuro cercano.