
La optimización de la crianza de diversos animales de granja requiere el mantenimiento de unas condiciones de temperatura determinadas en las distintas fases de crecimiento. Las oscilaciones sobre estas temperaturas no sólo pueden alterar el crecimiento óptimo sino también pueden ocasionar la muerte de los animales.
Nos fijaremos en las dos aplicaciones donde las necesidades de propano pueden ser más representativas: las granjas de cría de lechones, y las granjas de cría de aves.